¿Por qué algunos candidatos se traen acompañante? Esta es una pregunta que ya llevo mucho tiempo haciéndome, pues no acabo de entender cuál es el objetivo oculto que mueve a una persona, que va a una entrevista de trabajo y/o a realizar pruebas psicotécnicas, a ir con compañía.

El típico tópico de que las mujeres siempre van de dos en dos al baño, en este caso alcanza cotas más altas, pues no sólo hablamos de mujeres, sino también de hombres, que tienen la brillante idea de convencer a algún allegado a que acuda con ellos a la cita, para hacerlos esperar en una salita, durante al menos una hora, mientras ellos tienen la entrevista de trabajo.

En más de una ocasión hemos tenido que dirigirnos al acompañante personalmente para indicarles el procedimiento de selección que se iba a desarrollar, con el fin de orientarles sobre el tiempo estimado que tendrían que estar sentados en la sala de espera. Curiosamente, los estoicos acompañantes agradecen la información pero permanecen impasibles, aún cuando se les ha advertido que puede que sean tres horas, mirando el tono algo ambiguo de las paredes de la estancia y hojeando la prensa que hay sobre la mesita.

Conjeturas puede haber miles, pero lo que está claro es que, de cara a la imagen que puede proyectar el candidato, sin duda ésa no es la mejor carta de presentación. Siempre con sus excepciones y atendiendo a múltiples variables, podríamos decir que a ojos de un profesional de selección, el saber que la persona a la que va a evaluar para una posición ha acudido a la entrevista con acompañante puede hacerle dudar sobre su madurez, pensar en una posible inseguridad y falta de criterio a la hora de afrontar determinadas situaciones o bien interpretar que posee poca autonomía y capacidad de resolución. Hay que dejar claro que este hecho nunca sería motivo de desestimación para el proceso ni mucho menos de crítica, pero es cierto que puede empañar, de alguna forma, el desarrollo habitual del proceso de selección.

Con el fin de no levantar ningún tipo de ampolla, concluiré diciendo que puedes ir acompañado de cuantas personas quieras a una entrevista de trabajo, pero una pregunta: ¿no sería más inteligente, especialmente para evitar posibles malas interpretaciones, que te acompañe sólo hasta el portal de la calle y luego ya le contarás qué tal ha ido todo? En cualquier caso, acompañantes del mundo, siempre seréis muy bienvenidos aquí y, no olvidéis que os hará más llevadera la espera, al menos, un periódico del día.

C. Díez

Comentarios  

 
+1 #2 Ignasi 15-03-2011 23:12
De hecho yo añadiría: Que ni siquiera te acompañen a la puerta del edificio, no imaginais las posibilidades que hay de cruzaros con el/la futuro/a evaluador/a.
Mejor uno se despide de su consorte en la esquina de antes... o en casa...
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+1 #1 Luis Sanz 02-03-2011 17:42
Jajajajaja,si es que estáis pendientes de todo! Aunque razón tienes, en mi empresa una vez se presentó un candidato acompañado de su madre!! Entiendo que quería asegurarse de que llevase la corbata bien anudada, no mascase chicle y esas cosas.
Enhorabuena por el Blog, sigue así.
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